Cuando ponemos una norma, ¿cómo podemos manejar las reacciones negativas de nuestros hij@s sin perder el control?

Es importante que, como padres y madres, estemos preparad@s para manejar las distintas reacciones de negación, rabia o enfado cuando establecemos normas o aplicamos consecuencias negativas ante el incumplimiento de estas.

¿Cómo manejar estas reacciones sin perder el control de la situación? ¿Qué podemos hacer para ayudarles? Aquí algunas de nuestras recomendaciones:

  1. En primer lugar, permite como padre y madre la expresión de estas emociones de ira o enfado tratando de no alterarte, de no dejarte llevar por el estado emocional de tu hij@ y poniendo límites cuando la agresividad es desproporcionada hacia nosotr@s o hacia objetos. ¿Por qué es importante permitir la expresión de la emoción? Porque es fundamental para que el o ella aprenda a regular y manejar sus emociones conforme vaya haciéndose mayor. Hay que hacerles ver que entendemos y toleramos sus sentimientos, pero que la norma es necesaria o la consecuencia ya la conocía, así que pudo evitarla. De esta forma estaremos trasmitiendo comprensión, pero a la vez firmeza.

 

  1. En segundo lugar, manejar la presión, mantenernos firmes y no ceder a los límites o las normas sin sentirnos culpables. Los niñ@s ejercen presión de muchas maneras: con sus insistencias y repeticiones, con sus muchos argumentos para convencer, con manipulaciones como que “mala mamá/papá eres”… pero debemos aprender a manejar esa presión y utilizar diferentes recursos que nos sirvan para no ceder como por ejemplo: tener claro por qué hemos establecido esa norma o límite, que como padres y madres seamos un equipo y trasmitir una postura común respecto a normas básicas (para que no nos chantajee y se aproveche de nuestras diferencias en educación), no entrar en las manipulaciones de afecto porque nos pone a su nivel y entramos en el juego, no interpretar esas reacciones negativas de enfado como un ataque personal, y mostrar autocontrol manifestando la mínima ansiedad.

 

  1. A veces no es fácil para nosotros como padres y madres mantener la calma, y aparece la ansiedad, la irritación y el enfado por su comportamiento. Estas situaciones nos ocurren a tod@s, lo importante es aprender a detectar su aparición y luego tratar de controlarla, para evitar reaccionar de forma agresiva o desproporcionada. Si queremos que nuestros hij@s nos escuchen y comprendan el mensaje, no lo vamos a favorecer si creamos un estado de ansiedad elevado. Si queremos que ell@s aprendan a manejar correctamente sus emociones, es esencian que vean en nosotr@s que tratamos de hacerlo, que tenemos autocontrol emocional.

Al fin y al cabo, el objetivo en la educación de las normas es conseguir pasar de una forma de control que es impuesta por nosotros los padres y madres, a otra en la que nuestros hij@s progresivamente, y en distintas situaciones, sean capaces de ponerse sus propios límites consiguiendo ser personas autónomas.

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