¿Cómo detectar si nuestro hijo/a es víctima o agresor/a de bullying?

En la última década se ha incrementado mucho la toma de conciencia respecto al bullying o situaciones de violencia escolar. Es importante que como padres y madres conozcamos estas situaciones para prevenirlas, enseñando a nuestros hij@s estrategias de autoprotección.

Cuando un niño/a es víctima de acoso, podemos observar los siguientes comportamientos:

  • Cambios en el estado de ánimo. Está más sensible o vulnerables, lo notamos enfadado sin razón aparente, parece triste o está sufriendo sin que diga la razón.
  • Cambios de actitud o comportamiento (más introvertido, menos participativo, disminución del rendimiento académico, etc.).
  • Es reacio a ir al colegio o se niega a ir.
  • Se relaciona menos con compañer@s.
  • Vuelve del colegio con ropa rota o dice haberla perdido, no tiene el dinero que se le dio, o presentan heridas o marcas de algo golpe, o desaparecen cosas sin motivo, etc.
  • Decide cambiar de pronto el camino al colegio o nos enteramos de que no acuden sistemáticamente a primera hora o última hora.

Por otro lado, ¿cómo detectar si nuestro hijo/a es el agresor?

  • Si vemos que con frecuencia forma parte de peleas, disputas y enfrentamientos.
  • A menudo no controla sus impulsos y reacciones.
  • Se muestra más agresivo.
  • Justifica sus reacciones violentas y no valora la gravedad de sus actos.

En casa, es fundamental que fomentemos un buen clima de confianza y comunicación. En este ambiente, es mucho más fácil que nuestro hijo/a nos cuente cualquier problema que pueda tener o que nosotros mismos nos demos cuenta de si algo ocurre.

En relación con la comunicación, si nos cuenta una situación de acoso escolar, es muy importante reforzarle por haberlo hecho. No presionarle con que lo tenía que haber contado antes. Empatizar y mostrarle que entendemos que para él o ella no tiene que ser fácil hablar de esto. Por último, es importante que le mostremos nuestro apoyo e indicarle que vamos a dar todos los pasos necesarios para resolver el problema y protegerle.