3 ideas clave para un buen desarrollo psicológico de tu hijo/a

3 ideas clave para un buen desarrollo psicológico de tu hijo/a

Nuestros hij@s no sólo crecen en estatura, también interiormente, a nivel cognitivo y emocional. Es importante que, como padres y madres, fomentemos un crecimiento psicológico saludable mediante nuestros estilos educativos, nuestra forma de establecer los límites y dar afecto. Al final, lo que queremos es que desarrollen destrezas y la capacidad para manejar situaciones exigentes, frustraciones y tormentas emocionales que pueden hacerles perder el control. Pero necesitan nuestra ayuda para lograrlo.

Aquí tres ideas clave de cómo podemos ayudarles como educadores basado en los conceptos de disciplina positiva de D. Siegel y T. Payne:

  1. Repensar nuestra forma de establecer disciplina. Normalmente cuando nos ponemos furiosos con el niño/a, solo reaccionamos. Unas veces nuestro instinto es bueno; otras acabamos siendo tan inmaduros como él/ella. Si nuestros hij@ actuara como nosotros… ¡lo mandaríamos a su cuarto!, ¿verdad? Antes de responder ante un mal comportamiento, piensa en estas tres preguntas: ¿Por qué mi hijo ha actuado así? ¿Qué lección quiere enseñar en este momento? ¿Cuál es el mejor modo de enseñar esa lección? Al formularnos estas tres preguntas, cuando los niñ@s hagan algo inadecuado, podremos abandonar más fácilmente el “piloto automático” (el grito, la amenaza, el castigo, el “a tu cuarto” …) y tendremos más posibilidades de reaccionar de una manera más efectiva.

 

  1. “Di no a la conducta… pero sí al niño/a”. ¿Qué significa esto? La relación con nuestro hijo/a ha de ser clave en todo lo que hagamos. Cuando ponemos limites a sus comportamientos, tenemos que conectar con ellos desde el punto de vista emocional. Cuando se comportan mal, es cuando más suelen necesitar la conexión con nosotros. Conexión significa que independientemente de si nos gusta su forma de comportarse o no, le hablamos con afecto, le escuchamos y le transmitimos apoyo. Esto no equivale a permisividad. Es una forma de establecer limites claros y firmes acompañada de conexión y empatía. Prestar atención a las emociones del niño/a, suele traducirse en más calma y cooperación.

 

  1. No utilices el castigo físico. La frustración nos lleva a veces a utilizar el azote como estrategia disciplinaria. Gracias a numerosas investigaciones, sabemos que no es algo efectivo. De hecho, desde un punto de vista neurológico surge un problema muy importante. El cerebro interpreta el dolor como amenaza. Cuando uno de los progenitores causa dolor físico a su hij@, este se enfrenta a una paradoja irresoluble, a una situación muy confusa. Una parte empuja al niñ@ a intentar escapar del padre/madre que le está haciendo daño, mientras que otra parte lo empuja hacia esa figura de apego en busca de seguridad (ya que todos nacemos con el instinto de acudir a nuestros cuidadores cuando somos heridos). Cuando el padre/madre es el origen del dolor o del miedo, puede que el cerebro acabe funcionando de firma desorganizada, pues de crea una paradoja sin resolución. Además, ¿queremos enseñarles que la manera de resolver conflictos es causando dolor físico, en especial a alguien desvalido que no es capaz de defenderse?

 

Si os ha resultado interesante, os invito a leer más en “El cerebro afirmativo del niño: Ayuda a tu hijo a ser más resiliente, autónomo y creativo” de D. Siegel y T. Payne.

María José Ortega